GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

12 feb. 2011

LA POLITICA Y DIOS

LA POLÍTICA Y DIOS

No puedo hablar con propiedad acerca de lo que sucede en otros países, sí, puedo, en cambio expresar lo que sucede en el mío. Hoy se ha instrumentado un plan que se llama: "de equidad", en realidad, es un plan que favorece la "indignidad" y sostiene el mismo nivel de incultura que antes tenían. 

 Este plan si bien por cierto es necesario, porque, es necesario llegar a un equilibrio en la sociedad donde operen las posibilidades para todos, no genera "posibilidades", por el contrario, hace aún más amplias las diferencias.

Las personas no sienten que en el trabajo se encuentra buena parte de nuestra "dignidad de personas", hoy hemos convertido a un gran grupo humano en seres que reciben de la sociedad trabajadora "beneficios" por los que nada tienen que "entregar", ni horas de trabajo, ni niños que vayan a la escuela, ni una mejora real en la calidad cultural y formacional.

Se dice que hay casi un 40% de niños por debajo del índice de pobreza total, un 49% de adolescentes de 15 años con incapacidad lectora (incomprensión lectora y casi un 60 o más % en matemáticas), y casi más de un 50% de deserción escolar a nivel de secundaria.

Si sólo pensamos lo que puede significar esto, nos da que en menos de 10 años, la sociedad uruguaya estará sin condiciones de "elegir con libertad".

¿Por qué digo ésto?, porque, una sociedad que va directo a la inculturización de su población a pasos drásticamente apresurados, sólo está preparada para seguir a quienes "tomen como iluminados o supuestos líderes de turno", y sin capacidad para razonar, generar verdaderas ideas, crear, pensar, y por ende "elegir en libertad".

Es una sociedad la de hoy que cada día lee menos y se instruye de apuntes de otros apuntes y así sucesivamente.

Una sociedad que no sabe hacer un análisis de aquéllo que le proponen los medios de comunicación masiva, rápidamente, es transformable en "simple materia prima de última calidad", dónde, su valor es nada para quien la quiera comprar.

Y es fácilmente llevadera como "rehén" de aquéllos que toman las decisiones por ellos. Y lo grave es que ni siquiera se dan cuenta.

Hoy tanto da escribir quilo, casa, carbón, queso, kilo con K y nuestro idioma se hace cada vez más pobre.

Entre tanto nos han catalogado como un país "con un alto índice de solvencia para la inversión extranjera", si uno piensa detenidamente un instante, siente que algo extraño realmente está ocurriendo.

Por un lado: una sociedad que va hacia la total falta de cultura y por ende a un gran alto índice de analfabetización y por otro lado un país donde se puede invertir con seguridad.

Esto sólo puede querer decir, que pronto nos convertiremos en la "materia prima-humana"mas barata del mundo donde los grandes conglomerados económico-financieros podrán obtener lo que quieren a recursos ventajosos para sus estrategias económicas.

Nosotros seremos muy pronto lo que ya hoy son otros para estos grupos, países donde el material humano nada cuesta y con poco podrán obtener grandes ganancias.

Éste no es el mundo que Cristo soñó y nos trajo con su "sangre y muerte", es por el contrario el reino de la muerte donde la humanidad nada vale como valor supremo y lo que interesa son los bienes de capital.

"¿Es ésto lo que quieren padres, abuelos, tíos, maestros?"

Yo provengo del mundo de la política y vivo en ella, y no se ve que más allá de algunos intentos, haya quienes realmente luchen por una verdadera transformación de la sociedad en beneficio de ésta.

Seguimos haciendo "discursos para fuera", mientras hacia adentro seguimos conformándonos con mantener el statu quo que cada uno tiene.

Sólo hay que detenerse y observar todo América desde Venezuela hacia el sur, por donde nos encuentra a nosotros, para ver que está sucediendo en nuestros países.

No es un mero descuido. No es un suceso que se esté manifestando sin un fin.

El fin es entregarnos a los bienes financieros más poderosos "grandes multinacionales" como capital humano barato. La Iglesia por el contrario nos pide "un mayor compromiso en el mundo",  y los cristianos hemos de responsabilizarnos con este pedido.

La iglesia también tiene que modificar sus "estructuras"y salir de un mundo estanco, pero hoy se ha tomado conciencia de la necesidad de personas laicas y religiosas e incluso sacerdotes que requieran de una gran formación para contrarrestar esta caída hacia un precipicio que nos lleva a la muerte de la humanidad tal y como la conocemos.

Yo soy católica y creo fervientemente en Dios y en el Espíritu Santo por lo que estoy convencida que éste está operando en todas partes y nos necesita como instrumentos concientes de nuestra responsabilidad.

Hoy debemos como ayer, los primeros cristianos, jugarnos la vida si fuera necesario por devolver al mundo el Reino del Padre que éste soñó a través de Jesucristo, un mundo de derechos y responsabilidades donde primer el valor "humano"como valor supremo en el que rija Dios y la Vida que él nos trajo. Debemos olvidarnos de los "simples discursos" para ir más allá y analizar la realidad que estamos viviendo, no por equivocación, sino, porque así ha sido buscado su fin.

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