GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

6 feb. 2011

MI NUEVA VIDA


Mi nueva vida.

En mi auto-biografía ya han conocido de mi transitar por la vida y de cómo Dios ha intervenido en ella, aún sin que yo me diera cuenta.

Esta página, creada para dar Gracias! y ser Testimonio para otros, de las maravillas de vivir en Dios, sigue siendo ese su sentido primordial, por ello mucho hay de mis propias vivencias en ella.

Creo que nadie puede decir o expresar de Dios nada, sin conocerlo. Sin vivirlo. Sin experimentarlo.

Hablar del "Amor Infininito del Padre", hablar de los actos "de Salvación permanentes de Jesús" y de la "Vida que derrama sobre nosotros a través del Espíritu Santo" sólo se puede si uno lo ha vivido en carne propia.

Mi vida estos últimos años parecía "un caos", de una crisis grave en otra, de una situación de pérdida en otra. Del desinterés de personas amadas y que no comprendían, en otras. De creer que había llegado el momento de perderlo todo y tener que hacerlo, era una constante.

No veía el final del tunel. No veía salida. Sólo mi fe en Dios y el ver como a pesar de todo ello, no causante por Él, sino, por los hombres y por mis propias actitudes y muchas veces falta de discernimiento ante lo que me mostraba, sus actos de salvación y rescate, de resurrección eran cotidianos. Permanentes.

Se iban unos, ponía otros a mi lado. Perdía por un lado, ganaba en su amor y su asistencia por otro.

Puedo decir hoy, que luego de cuatro años de no tener idea cuáles eran los planes de Dios y hacia dónde me llevaba, descorrió todos los velos y ¡LA LUZ SE HIZO PRESENTE!

Muchas veces no le damos el tiempo necesario y al no hacerlo no vemos los indicios que como miguitas de pan o un cordel nos va dando para ser guiados hacia la salida.

Muchas veces el dolor, la incertidumbre, el miedo, y hasta el pánico de no encontrar respuestas o resolución a lo inmediato que nos sucede, nos impide darle ese tiempo y darnos ese tiempo para ver ¿dónde está el cordel que él ha puesto para llegar a la salida?

Al leer la Biblia muchas veces, Él me decía, te voy a regalar "La Libertad" y vas a vivir la vida de ahora en adelante en el "banquete que te tengo preparado".

Y yo sinceramente pensaba: ¿ cómo lo va a hacer con lo que yo soy y tengo, ya que no he terminado mis estudios, soy una empleada del estado, tengo 52 años y tengo todas estas responsabilidades por delante y un caos en medio? ¿ cómo va a superar mis propios escollos?

Sé que Dios hace nuevas todas las cosas (a lo que solemos llamar milagros)  y mi vida es testimonio de ello, pero, también sé que opera a través de todo lo que somos y con el material que tenemos.

Y me dí cuenta, al dejarlo hacer y sin adelantarme (aunque les confieso que mi fe muchas veces se vió enflaquecida, porque un día al despertarme supe que lo que estaba atravesando era un "ataque de pánico" provocado por la inseguiridad y la incertidumbre de mi futuro), que Él estaba obrando.

No conocía ni comprendía su "Plan" para mi vida. Pero la eucaristía, el consumirlo a él y orar en mi comunidad, el hacerlo cuando podía salir de mi estado de angustia en mi casa con mis palabras y de la forma que podía, me dieron el tiempo necesario para que Él lograra hacer "Su Plan de vida para mi".

Y ¡oh maravilla!, en el término de una semana, todo, todo, pero todo lo comenzó a resolver.

Me dió la "Vida y la Libertad" Me regaló nuevamente una familia. Y sobre todo la posibilidad de tenerlo y vivirlo más plenamente a él mismo.

Hay veces, la mayoría de las veces, que sin darnos cuenta le atamos las manos. No lo dejamos hacer.

Hacemos y resolvemos por nosotros mismos. Estamos acostumbrados a ello. Esta sociedad lentamente fue llevándonos a que así nos formaramos. Que lenta y pausadamente fueramos poniéndonos en su lugar. No tomándolo en cuenta. Aún cuando decimos "hágase tu Voluntad" y en otros momentos expresamos: lo importante es la entrega y yo me he entregado a él, en realidad en nuestro inconsciente más profundo no lo hacemos y seguimos obrando "según nuestro real saber entender" el que la mayoría de las veces nos lleva por caminos equivocados y sin ninguna resolución verdaderamente "viva" para nosotros.

Hoy Dios me ha vuelto a enseñar: Hija, aquí siempre estoy. Siempre a tu lado, jamás te abandono. Siempre cuentas con mi Amor, y por ello con mi más absoluta comprensión. No te reprocho nada. Estoy feliz de que vengas a mis brazos en busca de refugio y más feliz de que pongas tu confianza en mi.

Y al hacerlo, la vida se vuelve una enorme alegria y todo comienza a brillar a nuestro alrededor. Y no podemos dejar de transmitirlo a otros. De darle a otros ese mismo amor.

Porque es verdad, se vuelve verdad lo dicho por el Apóstol Pablo: ya no soy yo quien vive en mi, sino, Cristo vive en mi.

Y esto que para algunos puede parecer jactancia, soberbia, o que se yo, en realidad es lo que Cristo quiere para nosotros. Porque viviendo él ya en uno, sólo el amor vive en uno. Y no podemos ya dejar de amar. No importa a quien.

Esto no implica que podamos o tengamos que tolerar el "abuso, la desconsideración, el maltrato, o cualquier situación de violencia o de injusticia" ¡No!, pero la diferencia es que ahora ya no somos nosotros quienes nos hacemos cargo de resolverlo a nuestra manera, sino, es Dios quien lo hace a través de nosotros. Y su amor se vuelve felicidad.

Por eso, a pesar de que todo parezca que se nos viene encima, demos espacio a Jesús, demos tiempo y demósnolo a nosotros mismos para ver cuál es el camino que él nos indica para salir de todas nuestras angustias. Hoy toda "su libertad me la ha regalado". Gracias Padre. Abbá bendito y alabado seas.

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