GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

4 nov. 2011

PANCHI, NACIDO AL CIELO. MI HIJO PERRO


HOLA PANCHI (Francisco en realidad)
nacido un 4 de octubre

HOY  4 de NOVIEMBRE DE 2011
a la edad de 15 años
has nacido al Cielo.

Hijo-perro, pero hijo mío. Así te he sentido desde que te tuve entre mis brazos, cuando te recogimos dejándote morir en la calle un día de lluvia y frío invernal.

Allí estabas, acurrucado en el cordón de la vereda. Te vi y fue amor a primera vista.

Te recogimos. Te llevamos, eras piel y huesos. No sabías y nunca lo supiste, pelear por la comida.

En casa te esperaba ser aceptado por Cristóbal, mi primer hijo-perro, un cimarrón hermosísimo que habíamos encontrado delante del auto con apenas 40 días, pero que al recibirte, ya tenía seis meses y casi el tamaño que tendría finalmente. Enorme. Feroz.

Sin embargo, tú te quedaste parado en el living, apoyado en tus cuatro patitas, quieto, sin moverte, en total estado de sumisión; característica que siempre te acompaño, hasta hoy, en tus últimos instantes sobre este planeta tierra que Dios nos regaló para aprender a amar.

Eras así, puro amor. Y así conquistaste al más feroz de la casa. Cristóbal, que hoy te recibe en el cielo porque partió antes que tú, siendo aún más joven.

Corres libre, por praderas verdes llenas de flores junto a él y ya pronto jugarás entre los brazos de mi amado hermano Beto (Roberto) y de mi Prima Silvana  y mis tíos y Abuela que partieron mucho antes que tu. Y que ni siquiera llegaste a conocer.

Pero ahora en el cielo, en los brazos de Cristo, en su infinito amor dónde no solo descansan y gozan de la plenitud los seres humanos, sino, la creación entera, que ha partido ya en cada una de sus distintas formas y especies, comenzarás un gozo nuevo. Pleno. 

Amor mío, amor nuestro, muchos somos los que te amamos y seguiremos amándote. Y así como pudimos aprender a amar en el momento de que tocó el camino a recorrer rumbo al cielo a mi hermano más chico, y luego de mi prima, por su forma de amar y entregar su vida con amor a todos los seres que estaban cerca y no tan cerca (como en el caso de Beto-Roberto Galo, mi hermano con 24 años) y de mi prima de 33, hoy podemos decir todos que tú nos enseñaste la humildad y el amor más fiel que en la tierra un ser puede dar, perteneciendo al reino animal.

Muchos los hay por supuesto que entregan ese mismo amor y lo hacen cada día. Hoy en ti queremos decirte que te amamos y rendimos homenaje y  a través de ti a todos los seres de los distintos reinos que entregan su vida por amor. Así como Cristo, Nuestro Señor y Nuestro Dios entregó la suya por amor a nosotros.

Cuando estaba escribiendo en la página de los Santos, sobre el Apóstol Juan y su amor, sentí que era el momento de escribir sobre ti. No pude en su momento escribir sobre Cris, pero también aquí tendrá su lugar. Tú te fuiste, naciendo a los brazos de Cristo porque tu edad en la tierra ya  había culminado y en el momento justo, porque así no sufrías por permanecer nosotros atados a ti, lo hiciste con felicidad y dignidad. Te dormiste sin dolor en mis brazos y los de César tu Veterinario y Graciela que estuvieron junto a ti. Mientras papá me esperaba para llevarte a tu morada final en la tierra, entre pinos y árboles naciendo en la casa de mi hermana. 

Con Cristóbal fue diferente, se enfermó y no pude ayudarlo hasta cuando ya no fue posible que siguiera. Tal vez por eso me cuesta más.

Amado Hijo-Perro, amado nuestro, Panchi de nuestras almas, gracias por haber compartido tu vida con nosotros y gracias por enseñarnos a través tuyo, nuestro Señor Jesucristo, lo que es vivir en humildad. Cuanta falta nos hace aprender.

No me despido, porque, es sólo cuestión de tiempo. También me tocará partir hacia la felicidad eterna y plena de los brazos amorosos de Cristo en su momento. Y allí toda vida se reunirá. Así que allí estaremos todos en una unidad infinita de amor. Y allí estarán todos.

Te amo.
Bettina tu madre.

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