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10 dic. 2011

LA NUEVA POLÍTICA, MI RESPONSABILIDAD Y LA TUYA

LA NUEVA POLÍTICA, MI RESPONSABILIDAD Y LA TUYA

LA NUEVA POLÍTICA

No hay motivo para que la humanidad, ni ningún ser viviente sufran: hambre, sed, falta de hogar-vivienda (donde recostar la cabeza), falta de trabajo, abandono, soledad, stress, depesión, angustia.

Los seres humanos somos los responsables de que Dios se Haga POSIBLE para todas las criaturas por Él creadas.

Aún para los que no tienen fe, ni tienen creencia en DIOS, aún para ellos, existe la posibilidad de un mundo mejor.

Un mundo donde todos vivamos como los seres Hijos de Dios, que Dios quiere para nosotros.

Un mundo: solidario, amigo, donde se disfrute de la belleza, donde el clima sea compañero, donde los seres humanos alcancen la dignidad para la que fueron creados "SER PERSONAS INTEGRAS" y donde toda la creación sea la maravilla creada con la cual convivir en paz.

No está en manos de Dios esta posibilidad. Está en las nuestras.

En las nuestras que lo dejen pasar a Dios, para que Él desde su obrar a través de nuestros corazones, haga que TODO LO NUEVO QUE ES SU REINO SEA UNA REALIDAD y no un mero deseo o posibilidad.

La mayor responsabilidad, recae sobre nosotros, los que tenemos fe en Dios, cualquiera sea la religión desde donde se crea en Dios.

Nosotros lo conocemos. Sabemos de Él, creemos en su existencia y en su realidad.

Es entonces, a través nuestro que Dios podrá obrar para todo el mundo, aún para aquellos que no creen en Él.

Debemos comenzar a ser solidarios nosotros. Nuestro prójimo -nuestro vecino, el animal que se nos cruza, la naturaleza que grita a nuestro lado-  nos reclama ATENCIÓN, CUIDADO, AMOR, PROTECCIÓN Y BUENA ADMINISTRACIÓN DEL AMOR DE DIOS.

Todos tenemos que cambiar.

El mundo se cae a pedazos. Los horrores que aquellos creyentes en los cataclismos anunciados en el Apocalípsis proclaman como un anuncio de verdad, lamentablemente ya son una realidad. No hay que esperarlos. Miles de Millones de seres humanos padecen hambre, sed, no tienen donde dormir, se los comen las moscas - sí, es feo, es feo leerlo, ¿no?, pues es una verdad terrible.

¿Sabés que todos los animales de todas las especies que matamos por año, que se matan como medio de ganancia y producción, alimentarían cuatro veces la totalidad de la humanidad? Y, te has preguntado: ¿cómo es posible entonces el hambre?.

Bien es el poder, el poder que acumula y no reparte. El poder de los poderosos que no vemos ni sabemos donde están, que es causante de tanta hambruna.

Y bien: ¿qué vamos a hacer, nosotros, comenzando por los creyentes en Dios?

¿Seguiremos pasando de largo, no viendo, ni queriendo ver lo que sucede tan sólo a unos pasos nuestro, ni que decir a larga distancia nuestra, pero que se ha hecho cercana por la globalidad en que vivimos?

¿Oh acaso, como los no creyentes, culparemos al Vaticano, y a la Iglesia y todas las iglesias, de que deben ser ellos que vendan todo y lo den a los pobres?

¿Tú, sabes, que aún vendiendo todo, ni el Vaticano, ni ninguna de las iglesias, podría calmar el hambre y la sed, la falta de trabajo, que sufren las personas en el mundo?

Ahora, si nuestra forma de vida comienza a cambiar, esto, sí, cambiaría la situación mundial.

Es nuestra la responsabilidad. Dios nos dejó como administradores de su creación. Nosotros permitimos el abuso del poder. Hasta lo ejercemos sobre todo lo creado y sobre otros que poseen menos que nosotros.

Tú, yo, podemos cambiar al mundo. Si comenzamos por ti y por mi. Si dejamos que el amor de Dios nos penetre y si ese mismo amor lo entregamos en hechos, consuelo, asistencia a todos aquellos que padecen.

Una nueva NAVIDAD se acerca. Con ella, una nueva posibilidad de que el Reino de Dios sea una realidad ahora y en el futuro próximo. Sólo con dejarlo entrar en nuestras vidas y permitirle que nos ayude a modificarnos, y ser nuevas vasijas donde Él pueda obrar.

La Salvación está en tus manos, como en las mías.
La salida de tantos seres de la esclavitud es tanto tu responsabilidad como la mía.
Nosotros elegimos a quienes nos gobiernan, pero a pesar de ellos, nosotros somos una fuerza imparable, si tenemos a DIOS dentro nuestro.

Comenzando por respetarnos los unos a los otros.
Comenzando por asistirnos los unos a los otros.
Comenzando por consolarnos los unos a los otros.
Comenzando por no desperdiciar en lo que es superfluo en nosotros y no en los otros.
Comenzando por llevar paz a los corazones de los que no la tienen.

Cambiar en nosotros los Cristianos no es una posibilidad, es una obligación natural. Decimos creer en Dios, vamos a la iglesia, nos confesamos, recibimos el don más preciado La Eucaristía y en ella el mismo cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo. Y cuando salimos, seguimos tal y como entramos antes de recibirlo una vez más.

Criticamos, juzgamos, nos hacemos cruces ante la vida de quienes viven diferente a ti o a mi.

Sin embargo, podemos salir diferentes. Nuevos. Hacer realidad un mundo mejor.

No olvides lo que el ángel le dijo a María en la anunciación: << Con Dios Todo es Posible>>.

Ponte al lado de Dios, lleva a Dios en tu corazón, llámale y pídele que penetre en ti y como en María, esta Navidad, hagamos un nacimiento nuevo. En nosotros para los otros. Sin duda también será para nosotros.

Los políticos, son nuestra responsabilidad.
Exigir que se hagan políticas nuevas, que distribuyan mejor, que eleven los niveles culturales de todos los pueblos (no que nos regalen a nuestros hijos computadoras para jugar y entrar en facebook, etc.), sino para que puedan decidir en libertad.

Es nuestra realidad ser padres. Y padres, incluye, por ser genérico, a las madres.

Las fuentes de trabajo deben ser dignas. Deben incluir sueldos dignos que permitan que todos puedan sustentarse. Condiciones laborales dignas. Donde tanto el trabajador como el empleador sean sustentadores el uno del otro, y no enemigos mortales.

La política la transformamos nosotros. No es un sitio estanco. La movemos nosotros. 

Los políticos son administradores de un poder que les damos nosotros. Y deben rendir cuentas claras. Es una exigencia, no una posibilidad.

Sí hoy nos quejamos de los políticos que nos gobiernan, miremos entonces, que sucede en el pueblo que los elige y luego desaparece entregándoles toda la responsabilidad que sigue perteneciéndonos a cada uno de nosotros los electores.

Si no cambiamos, si no nos hacemos responsables de asumir como electores lo que nos corresponde dentro del hacer político, social, cultural y religioso, no busquemos homicidas fuera, ni digamos: ¡Que horrible ese asesino!, porque, seremos uno de ellos, nosotros mismos.

Somos co-partícipes por negligencia y omisión de todas las muertes que se suceden en el mundo. Del hambre del mundo, de la falta de solidaridad, de la sed del mundo, de la falta de trabajo, de la matanza indiscriminada y cruenta de la vida de animales que dejan la suya para que se continúe la nuestra. Y sin embargo no llega. No alcanza. 

Esto es una gran mentira. No hacemos nada. Nos quedamos quietos, mudos, sordos, ante tanto horror.

Como cristianos es nuestra responsabilidad dar el primer paso.
Dios es nuestra Respuesta.
Pongamos a Dios en todo lo que vayamos a hacer y decidir.

Que su Santo Espíritu abra nuestros corazones y la próxima Navidad, nos encuentre más llenos de Él siendo capaces por Él y a través de Él de darlo y de responsabilizarnos.

Que Dios nos bendiga con todo aquello que debe sacar de nosotros para que sea una realidad en todos la dignidad humana, animal, y de toda la creación.
Amén.

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