GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

13 ene. 2012

DIOS TE AMA



Se que estás sentado o sentada frente a la computadora, y que por esas cosas, estás viendo esta página.

Esto no es una cadena. Sólo detente unos minutos. Tengo algo que decirte.

¡No, espera!, no te vayas todavía. Aguarda unos minutos más. Y sólo continua leyéndome. No me puedes oír, no he gravado esto que quiero transmitirte, pero te lo he escrito.

Estoy frente a ti. Estoy queriendo decirte algo. Algo que muchos no escuchamos con frecuencia.

Trata del Amor.

Quiero que tú eres muy, pero muy importante.

¿No lo crees?

Pues, sí, eres muy importante. No importa que tengas o no dinero, no interesa a que raza pertenezcas, si has fracasado en lo que te has propuesto, esto que quiero decirte, va más allá de todo lo que sientas o te hayan dicho que eres, ni de cómo te comportas, ni de cómo piensas.

Es aún más importante que todo lo que el mundo, tus amigos, tus padres, tus hermanos, tu entorno pueda decirte.

Así, así como eres y te sientes, así, ¡ DIOS TE AMA !.

No lo crees. No te lo pregunto. Sé que no lo crees. Sé que no conoces el amor que Él siente por ti. Todavía  sufres por lo que te ocurre. Todavía ves el hambre en el mundo. Todavía ves la guerra y la violencia. Niños violados, mujeres ultrajadas y que mueren por la violencia doméstica. Un mundo que no parece tener nada que ofrecer, sólo dolor y ganancias para los que hacen mal o engañan. Es frustrante para ti ver todo esto y tú que intentas ser y hacer el bien, a ti, justo a ti, es a quién más cuesta todo alcanzar. Y has perdido la esperanza de lograrlo alguna vez.

Por eso necesito decirte: EN TODO ESTO, Y POR TODO ESTO, ¡DIOS TE AMA!

¿Cómo puedes decir que me ama, si permite que sufra tanto?

Él no permite que sufras, sufres porque en el mundo hay sufrimiento. Hay marginación, es un mundo que no conoce a Dios.

Dios quiere decirte: ¡Yo te amo! y ¡jamás te abandono!, ¡siempre estoy a tu lado!

¡No, no te vayas todavía, no quites la página, no te levantes y cierres la computadora!.

No estoy loca.
No te estoy mintiendo.
No te quiero convencer.
Te respeto.

Pero quiero que sepas: ¡DIOS TE AMA!

Yo he pasado por dolores, sufrimientos, pérdidas, engaños, poder, traiciones, y en cada uno de esos momentos, cuando he podido levantar la mirada, he visto cuanto amor me rodea.

Y pude comprobar que ese amor, no era humano, a pesar de que sí venía de manos muchas veces humanas, y de los animales que me rodean.

Ese amor era sin cuestionamiento.
Ese amor era solidario, estaba junto a mi, a pesar de mis malos momentos.
Ese amor lloraba junto a mi y me consolaba.

Cuando no podía levantarme y sólo me amacaba en la cama con las piernas tratando de levantarme, una fuerza irresistible me levantaba. 

Durante muchos días, sentía un inmenso amor, pero no creía en él. Me sentía miserable. Sentía que todo lo que había hecho de nada servía. Que a pesar de tratar de ser alguien a quien se amara, muchos me dejaban, se iban, abandonaban. Creía que este amor que sentía a pesar de vivir todo esto, era mi imaginación. Mi tratar de huir. De negar mi realidad.

Pero a pesar de todos mis esfuerzos racionales, seguía sintiendo una fuerza sutil, casi invisible, que me hacía sentir un amor profundo. A pesar mío. De mi negación. Seguía sintiendo ese amor.

Hasta que alguien me dijo lo mismo que te estoy diciendo yo a ti: ¡DIOS TE AMA! Te ama y la buena noticia que tengo para darte, es que nada tienes que hacer. Él no necesita que tú seas diferente de quién eres. Él te ama. Te ama profundamente. Y aunque no lo hayas percibido todavía, la fuerza con la que te has podido ir recuperando, con la que te has ido levantando, esa fuerza se llama AMOR. Y proviene de Él.

No es un amor humano aunque se expresa en los humanos. 

Y ¿sabes por qué no es un amor humano? Porque, si así lo fuera, no podrías levantarte, ni salir adelante porque ya no crees en que sea posible. Y hasta crees que mereces no ser amado.

Dios quiere decirte: ¡Tengo mis brazos abiertos y lo que más deseo es que te dejes abrazar por mi!.

¡No, no es fanatismo! Es el amor que he experimentado de Él. He ido aprendiendo a dejarme amar por SU AMOR. 

Así DIOS te AMA.
En tu libertad.
En el respeto.
En su permanencia.
En aquello que verdaderamente te es necesario.
En creer en ti.
En confiar en ti.

A pesar de ti. 

Esto es lo que tenía para decirte.

EL AMOR DE DIOS, te levantará de entre tus cenizas. Y si se lo permites, se derramará a través tuyo y serás entonces reflejo de su amor a quién como tú hasta ahora tampoco quería creer.

A su debido tiempo, podré contarte como le descubrí en todas las maravillas que hizo en mi.
Ahora, sólo siente ese amor que tiene para ti.

Para Él tu eres su "predilección".

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