GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

6 mar. 2012

LOS MÁRTIRES

Cristo en la Columna

Pintura del maestro Caravaggio


Seguir a Cristo es aceptar el martirio.

Sí. Es aceptar que te ridiculicen en el mejor de los casos. En el peor, que no te dejen expresar. Ya son muchos los países donde cada día se incrementan más las reacciones fundamentalistas contra los cristianos. Siempre fuimos perseguidos, pero en estos tiempos lo somos aún más.

El fundamentalismo antirreligioso especialmente contra los cristianos se ha ido incrementando a tal punto que hay países donde casi no quedan comunidades cristianas. 

No tomamos conciencia de la gravedad que esto implica. No nos damos cuenta, cuántos son obligados a no ser cristianos. Sí. A no ser cristianos. 

Y sé la respuesta. Si profundizamos un poco, sabemos la respuesta.

La persecución se da tratando de detener un mundo que vive a espaldas de Dios, a veces, creyendo que viven según Él.

Siendo el Dios de la Vida, y Abraham padre de todas las religiones, sin embargo, hoy desde distintos fundamentalismos y no sólo provenientes del pueblo musulmán, sino, también judíos, y también cristianos, se mata, se tortura, se legitima el poder por la avaricia, se endiosan personas entronadas en los gobiernos, se persiguen a los cristianos ya no sólo por su fe, sino, por lo que ésta significa, persiguiendo también a Cristo en las personas que luchan de una u otra forma a favor de la Vida y entregan su vida aun no conociéndolo todavía.

Mirando la pintura del maestro Caravaggio, "El Cristo en la columna", siento: ¿Cuántas veces y de cuántas maneras te encuentras en esa columna en que fuiste tratado como el peor de los criminales, el más abyecto, el más indigno?

¿Cuántas veces has de morir en cada ser que profesa verdaderamente tu fe o en aquél que te vive porque entrega su vida por los demás?

Trayendo a la memoria el pasaje bíblico donde Dios pide a Abraham lleve a su hijo y lo sacrifique, y cuando éste ya se dispone a hacerlo, Dios le dice: No, detén tu mano y no lastimes a tu hijo, recuerdo las palabras de alguien que conoce profundamente el amor de Cristo que dijo: "En la época en que esto sucedió, aproximadamente unos 1500 años antes de Cristo y unos 500 después de este suceso en la vida de Abraham, el pueblo judío, estaba sometido a los babilonios. Éste pueblo obligaba a adorar a un Dios, Moloc creo, que estaba representado por una monstruosa estatua de gran tamaño, que tenía por debajo una especie de horno donde se ponía lo necesario para prender fuego del que luego saldría el humo emanado de él por la boca de esta escultura. El pueblo babilonio creía que si entregaba a niños, especialmente al primogénito, a este Dios quemándolos vivos, calmaría todas las calamidades que podrían sobrevenirle. Así es que en este tiempo histórico El DIOS DE ABRAHAM y de todo el pueblo judío que ya había estado entrando en una profunda crisis de fe, demuestra que Él no es un Dios de la muerte. Que no quiere sacrificios. Y así detiene la mano de Abraham y por la respuesta de Abraham Dios anuncia la venida de la salvación a través de su estirpe."

Entonces, ¿cómo es posible que no podamos dejar de ver las escrituras desde un punto de vista literal?
Sí, sé, me lo han dicho y tratado de enseñar de muchas formas: hay 32 formas de interpretar la Biblia o bien los textos sagrados.

Más allá de todas las interpretaciones es el propio Jesús quién dice de sí mismo que Él es el Camino, La Verdad y la Vida.

Y si Él es uno con el Padre, y quién lo ve a Él ve al Padre, entonces, Padre,Hijo y Espíritu Santo son una misma esencia. EL DIOS DE LA VIDA EN TRES PERSONAS.

Y rescatando de entre las oscuridades y las tinieblas del pensamiento, éste pasaje bíblico, podemos ver, cómo Dios no quiere la muerte. Y no se le sigue entonces, quién en su Nombre mata, estigmatiza, abusa del poder, se entrona en él al estilo del dios del pueblo babilonio, se une diciéndose cristiano a corporaciones que día a día matan millones de personas y agreden a toda la creación a través de la naturaleza y los animales.

Entre la contemplación del cuadro de Caravaggio y el mensaje de Dios a través de este pasaje bíblico de Abraham, crece en mi el sentimiento de que ha llegado la hora, de que todos los que creemos en Dios, hagamos como aquellos cuatro hombres que subieron por el techo al inválido para que Jesús pudiese curarlo.

Unirnos en la fe que lleva la vida a todas partes. La Vida del Dios Vivo, que quiere la Vida para todos sus hijos. Y sus hijos somos todos.

Es hora de no dejar solos a los que sufren por todo ésto. Es hora de ser como esos cuatro que llevaron hasta Jesús al paralítico. Es hora de ser testimonios vivos del obrar de su Presencia en nuestra vida. 

Cada vez que atentan contra la vida, digamos: NO!
Defendamos con todos los recursos no violentistas contra todo y todos los que estigmatizan, orando y comulgando para llenarnos de Dios primero y luego actuemos en defensa del amor que Cristo nos trajo del Padre.

El mundo no va a cambiar porque los políticos cambien. Los políticos van a tener que cambiar si somos muchas las voces y nuestras acciones que les dicen: BASTA DE MUERTES! 

Y a los seres humanos que vivimos en algún momento de nuestras vidas de ese mismo fundamentalismo, hacerles llegar que Dios es el Dios de la Vida y que dar muerte es una decisión de una lectura terriblemente equivocada. Negando así la propia esencia de la religión que en sí significa re-ligar, re-unir, volver a unir al hombre con ese Dios en quién se cree.

Al vivir así a Dios, como el verdadero Dios, EL DIOS DE LA VIDA, el hombre se une al otro hombre, no lo niega, se unen en pro de llevar adelante el amor, la hospitalidad, la entrega.

La batalla por Dios es entregando vida. No quitándola. No persiguiendo. No estigmatizando. No expulsando. No haciendo la guerra. No atentando contra la naturaleza y sus habitantes. No permitiendo que las personas sufran porque las corporaciones las enferman, les impiden llegar a lo que necesitan y generan el hambre y el destierro.

A todos los que dan esta batalla y que han alcanzado la gloria como Cristo a través del martirio vaya nuestro profundo y sincero homenaje llevando adelante el amor de Dios como los cuatro que llevaron al paralítico, haciendo, actuando; no quedándonos en casa y quietos.

O amamos al verdadero Dios de la Vida que sostuvo la mano de Abraham. Padre de Cristo.

O idolatramos y actuamos según Moloch

Y no se puede servir a dos Dioses.

Es nuestra elección.

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