GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

10 mar. 2012

VENID, HIJOS, OÍDME, Llamado de la Virgen final

Venid, hijos, oídme.

Llamado de la Virgen María Reina de los Apóstoles

final.

..." Poned atención, finalmente, en no enfriaros nunca en la santa resolución. Y para ser fervorosos siempre, meditad a menudo esta verdad de fe (predicada por Pablo, Apóstol de mi Hijo Jesús): << Lo que uno siembre, eso cosechará>> (Ga 6,7)).

Y sobre todo, no olvidéis nunca que habéis sido creados a imagen y semejanza de la caridad infinita. Tenéis el dulce precepto de la caridad.

De la observancia de tal precepto tenéis el ejemplo del divino Padre que, por la salvación de las almas ha entregado a su Hijo. Tenéis el ejemplo del eterno Verbo encarnado que, por las almas, después de haber llevado una vida llena inconcebiblemente de penas en un mar de tormentos, ha muerto en una cruz. Tenéis el ejemplo del Espíritu Santo, que junto con el Padre y con el Hijo obra siempre en favor de las almas, y las ensalza a la dignidad sobrenatural de su habitáculo. Tenéis mi ejemplo, que por las almas he padecido más que los mártires. Tenéis el ejemplo de mi esposo José que, aunque artesano de profesión, en su estado y condición, entre incomodidades, padecimientos, pobreza y persecuciones, ha hecho cuanto ha podido para cooperar en la redención de las almas.

Recordad, finalmente, el ejemplo de los Apóstoles, de los discípulos, de los mártires, de los pontífices, sacerdotes, levitas, y de innumerables seguidores fervorosos de mi Hijo, de cada grado, estado y condición: soberanos, súbditos, nobles y plebeyos, ricos y pobres, doctos e ignorantes, que de cualquier modo posible se han dedicado incansablemente por la salvación de las almas redimidas con la sangre de mi Hijo Jesús.

Y después de todo esto, ¿queréis privaros a vosotros mismos de un mérito inconcebible y a los bienaventurados contempladores de aquel gozo que se concibe mayor por la conversión de un pecador que por noventa y nueve justos, tantas veces multiplicada [la conversión], cuantas son las almas que han de convertirse por medio de vosotros?

Por consiguiente, no ceséis nunca de sacar provecho con cada energía hasta la muerte de cuanto os he recordado, y vuestra merced será muy grande en el reino de la gloria. Sí, ¡Dios será vuestra gran merced por toda la eternidad! <<Yo soy para ti un escudo. Tu premio será muy grande>. (Gn 15,1).

Ahora que, a imitación del discípulo amado [s.Juan], habéis acabado la lectura ...., imaginad que como a él, así por vuestro ángel de la guarda se os diga que recordéis la infalible predicción de Jesucristo:<< Tenéis que profetizar otra  vez contra muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes>> (Ap 10.11).

<< Habrá un solo rebaño y solo pastor>> (Jn 10,16).

Extraído de "Vicente Pallotti - Escritos Seleccionados- Editados por Bruno Bayer y Josef Zweifel"

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Todos tus comentarios son bienvenidos, las opiniones más divergentes expuestas con respeto siempre pueden encontrar un común enriquecimiento.