GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

2 abr. 2012

DE LA ALEGRÍA AL LLANTO, LUNES DE SEMANA SANTA

El signo del inmenso amor de Dios

De la alegría del Domingo de Ramos, a mi angustia del día de hoy. Lunes Santo, Lunes en que mi corazón siente que el dolor de todo lo que debo dejar atrás me embarga de tal manera, que no puede cantar en voz alta ninguna estrofa del Laudes, sintiendo que lo que canto, me lleva a lo más profundo de mi alma.

Me siento indigna totalmente del amor de Dios, porque no puedo dejar atrás lo que me daría la libertad. Libertad que me permitiría dormir, descansar, estar en disposición de tiempo para entregar a otros lo que he experimentado de la infinita bondad de Dios.

Nace en mi la pregunta: ¿ Es esto mi Señor el camino que me ofreces de Liberación? ¿ Dejar atrás: casa,amores, hijos-perros? ¿ para encontrar el camino que me haga una mejor discípula de ti?

Al leer las palabras del Evangelio del día de hoy, sé que vienes al pueblo afligido, a aquellos que están en aflicción, a los que reconociéndote sin embargo no te conoce, porque no confía en tu misericordia, en la misericordia que trajiste del Padre a un pueblo que se rebela contra él. A mi que me rebelo, cuando siento tanto dolor al tener que elegir entre dejar atrás lo que en la tierra que me has puesto, amo entrañablemente.

Y este es mi mayor y más profundo dolor: ¿Amo los amores humanos más efímeros que a tí mismo?. Quiero no perder ni mi barrio donde estás tan cerca de mi en mi iglesia, pero sé que no la pierdo porque puedo venir a ella haciendo mayor sacrificio y aprendiendo a no temer. Quiero no perder mis hijos-perros a los que he recogido casi muertos, enfermos, abandonados y hoy los veo jugar, estar felices, seguros dentro de lo que es posible. Y me cuestiono: ¿No estarán más felices sin mi y en otros hogares?. Pero es tanto el miedo, el temor, el dolor de esas pérdidas que una vez más me pongo en tu lugar. Y no me pongo en tus manos, ni mi dolor, ni mi sufrimiento, ni mis pérdidas, ni mi salvación. 

Lunes Santo en que no podía cantar y elevar mis alabanzas a ti experimentando alegría, sino dolor y llanto.

Tal vez la vivencia de la total incertidumbre sea mi Cruz, la cruz que me toca llevar, hasta llevarme a Ti, hasta poder depositar en Ti todo mi ser y mi confianza.

¿Me pides hoy Señor que me lance al abismo de lo desconocido? ¿Me pides hoy Señor que no sienta temor ante lo que no se que me aguarda? ¿Me pides hoy Señor pueda alcanzar en Ti la paz de tu Misericordia? ¿Me pides hoy que mi cruz me lleve a experimentar en mi la fe profunda de tu salvación?

Lunes de Semana Santa. Ayer reía y cantaba durante el Domingo de Ramos, ayer por un instante olvidé todo cuanto me rodea y mi corazón sentía que venías, que llegabas a nosotros, a todos, a los que sabiendo incluso de Ti no confiamos nuestras vidas a tus manos salvadoras, a tu amor misericordioso y seguimos temiendo y obrando en consecuencia.

Lunes Santo, hoy vuele a mi el dolor y tal vez mi cruz sea saber que debo saltar al abismo, para que nazca en mi la certeza de tu amor. La confianza en tu salvación. Que en ese abismo al que me resisto a ir, sólo me espera tu amor. Qué sólo experimentándolo puedo ser testigo de lo que en verdad veo y oigo, testigo para otros de tu infinito amor y perdón. 

Tan dormida estoy como los discípulos que llevaste junto a Ti al monte y no pudieron orar junto a ti, ni ser partícipes del consuelo que a todos traes por estar dormidos. Mi alma te siente con un amor profundo. Mi alma tiene sed de Ti. Por eso mi dolor, mi amor a pesar de todo, tu lo conoces ,es más fuerte que todas las pérdidas que he tenido y tengo. Pero el miedo me hace reconocerme humana. Y ésto te agradezco. Saber que no soy Tu, y que de Ti toda mi vida depende.


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