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28 abr. 2012

PRO MULTIS, POR TODOS O POR MUCHOS, mi reflexión de las palabras del santo padre Benedicto XVI

"PRO MULTIS"


<<Por todos o por muchos>>


Reflexión personal

El juicio final
pintura de E.Pacheco

En una carta a los obispos alemanes Benedicto XVI escribe sobre la importancia fundamental que tiene la traducción de las palabras de la consagración del cáliz de la sangre del Señor durante el oficio de la Misa.

El rito romano en latín, retomando la la narración de la institución de la Eucaristía que aparece en el original griego de los Egangelios Sinópticos, usa desde los primeros tiempos las palabras que se atribuyen a Jesús, cuando dijo que su sangre se derramaría "por muchos" ("pro-multis) del griego "pollón:). En las versiones modernas del Misal latino que se redactaron después del Concilio Vaticano II, el "pro mutis" se ha traducido  como "por todos".

Jesús durante la última cena dice Mateo en su capítulo 26, versículos 27 a 29: "Después tomó una copa, dio gracias y se la pasó diciendo: << Beban todos de ella: esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que es derramada por muchos, para el perdón de sus pecados.>>"

En Marcos, capítulo 14, versículos 23 a 24 dice de Jesús: << Tomó luego una copa, y después de dar gracias, se la entregó y todos bebieron de ella. Y les dijo: << Esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que será derramada por muchos>>.

En Lucas, capítulo 22, versículo 20 dice: Hizo lo mismo con la copa después de cenar diciendo:<< "Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes">> 

La vuelta al "Pro Multis" como traducción de "Por muchos" define según el santo Padre Benedicto XVI, "La seriedad de la vocación cristiana", en una situación en la que, según su opinión "esta muy presente un optimismo exagerado sobre la salvación que permite llegar al Paraíso a todos sin  exigir el don de la fe o el esfuerzo de la conversión."

Según el cardenal jesuita Albert Vanhoye dijo que la traducción "Por todos" adoptada de la traducción "Pro Multis" que han adoptado muchas iglesias proviene del hecho de que Jesús hablaba arameo, y no griego ni latín."En italiano indicó el rector emérito del Pontificio Instituto Bíblico, molti se contrapone a tutti,  continua diciendo: "si se dice que muchos alumnos superaron el examen, quiere decir que no todos lo hicieron. En cambio en hebreo no hay esta connotación dialéctica. la palabra "rabim" indica que solo hay un gran número. Sin especificar si este gran número corresponde o no corresponde a todos. Según Vanhoye "está claro que intención de Jesús en la última cena no se dirigió a un grupo determinado, aunque numeroso, de individuos. Su intención fue universal, Jesús quiere la salvación de todos."

Según lo que escribió al respecto el cardenal nigeriano Arinze, la expresión "por muchos como traducción del "Pro Multis" se debe preferir porque " mientras permanece abierta para incluir a cada persona humana individualmente, también refleja el hecho de que esta salvación no se cumple de forma mecánica, sin la propia voluntad o participación."

Ya desde joven teólogo Ratzinger ha desconfiado de las fórmulas litúrgicas que interpretan la historia de la salvación con una clave determinista, como un mecanismo al que todos están sujetos, queriéndolo o no, incluso como Prefecto se manifestó en contra de cualquier teología según la que la "gracia" se concede "a priori" a todos los hombres. Que según él desfiguraría la dinámica gratuita e histórica de la redención de Cristo, que cancelaría el gusto por la aventura cristiana y que implicaría un imperialismo religioso y ético para con los no cristianos. Sin dejar de subrayar que: " con el "por muchos" o "por todos", escuchando la totalidad del mensaje, El Señor ama a todos y murió por todos. Y que Él no empuja ni rompe nuestra libertad como por arte de magia, sino que nos deja decir: Sí en su gran misericordia.

REFLEXIÓN PERSONAL: 

Como en otras ocasiones he dicho ni soy "teóloga", ni soy una persona que se haya dedicado a estudiar con profundidad todo lo que tiene relación con el Magisterio de la Iglesia. Sí, he ido profundizando en mi encuentro personal con Cristo, y tratando de madurar y acrecentar mi fe en primer lugar. Luego transmitir a otros ese encuentro personal con Cristo Vivo.

Leo entonces ayer el cambio de fórmula durante la consagración que ha decretado el santo padre Benedicto XVI, Papa de la Iglesia Católica, dónde dice que en el acto de la consagración en el momento donde se va a dar la transubstanciación del vino en la sangre de nuestro Señor Jesucristo, ha de emplearse "por muchos y no por todos". Y explica sus razones.

En un primer momento me "chocó". Y me formulé la siguiente pregunta: ¿Cuáles habrán sido las verdaderas palabras de Jesús al momento de levantar la copa y formular las palabras que luego serían por siempre las que empleando nos regalarían su Sangre?  Busco información y me encuentro con que no existe texto directo del arameo conteniendo lo que buscaba. Entonces, comienzo a leer sobre quienes han escrito también acerca de este cambio introducido por el Papa en la fórmula eucarística de la consagración del vino. Y me doy cuenta que en realidad el papa Benedicto XVI no introduce ningún cambio en la fórmula de la consagración del vino, sino que se ajusta a los textos evangélicos. 

A lo que en principio recurrí fue a los textos bíblicos de los que extraje y escribí al principio de esta reflexión. En ellos se pone en boca de Jesús por los Evangelistas Marcos y Mateo el "por muchos" y desde Lucas: "por vosotros".

En esta búsqueda encuentro que con motivo de la explicación catequética, se dice que existen dos tradiciones diversas: una emanada de Mateo y Marcos (la más antigua) procedentes del ámbito judío donde se pone en boca de Jesús en su traducción desde el hebreo de ambos evangelistas las siguientes palabras de consagración sobre el cáliz que contiene el vino: << tóuto éstin to haimá mou tes diathékes to ecjunómennon    hüper pollón>>. Siendo su traducción al español: << Esta es mi sangre de la alianza derramada por muchos>> y en su traducción latina:<< Hic est enim calix sánguines mei...qui pro vobis et pro multis effundétur in remissiónem peccatorúm>>; y la más reciente de Pablo y Lucas procedentes de comunidades surgidas de ambientes paganos.

Surge la pregunta: ¿cuáles fueron las palabras verdaderas de Jesús y cuáles son las que desde su recuerdo y comprensión de ellas transmitieron los Evangelistas? 

Si seguimos buscando hay otro pasaje en los Evangelios, específicamente en Marcos capítulo 10, versículo 45 y en Mateo capítulo 20, versículo 28, donde ponen en boca de Jesús dirigiéndose a sus discípulos lo siguiente: << El hijo del Hombre ha venido no a ser servido, sino a servir, y a dar su vida en rescate por muchos>>. Jesús no hablaba otro idioma que el arameo, ni siquiera el hebreo y menos aún el griego. Así que es de suponer y no por mi sino por los más versados estudiosos que en su idioma no existía un término que indicara "universalidad" y que para ello Jesús debía haber utilizado un artículo para tratar de indicar este carácter universal de la salvación. 

Lo cierto es que a pesar de cuál de las traducciones se ajusta más a las palabras verdaderas dichas por Jesús en este momento tan crucial para la humanidad toda, Él nos llama a ser partícipes, cuando nos da el mandato << Haced esto en conmemoración mía>>. De esta manera, Él nos pide una implicancia directa en su pasión. No que repitamos un acto, como mero acto ritual. La Eucaristía es el momento en que todos los que participamos somos llamados a vivir junto con Él su Pasión, Muerte y Resurrección. No como un hecho recordatorio, sino, como la vivencia plena de que es Cristo, Muerto y Resucitado al que recibimos en la comunión.

La salvación es para todos. Las puertas de la salvación y la Resurrección se abrieron a través de su entrega en la Cruz para todos y por siempre.Pero necesita de nuestra parte un "SÍ", ese Sí dicho en primer lugar por María, quién a pesar de no comprender total y cabalmente lo que significaba el pedido del Padre, fue capaz de depositar su plena confianza por amor a ese amor que la amaba totalmente.

Que significado tiene esto en mi: ¿qué la salvación está restringida sólo a los que nos decimos "cristianos" por reconocer a Jesús, como Cristo y a Cristo como nuestro Señor y Salvador y Dios nuestro"? No. Creo firmemente que si tomo el último mandamiento que Jesús nos dejará: << Amaos los unos a los otros, como yo les he amado>> , aquél que es capaz de amar así, aún sin saberlo o darse cuenta, lleva a Cristo en Él. Porque el Amor es un don, y se vive como una elección. Quién lleva ese don dentro de sí y elige vivirlo obtendrá la salvación.

Que significado tiene la palabra "Salvación", acceso a la Vida Plena. Vivir en Cristo plenamente. Creo que Benedicto XVI en esta casi exigencia del volver a "pro multis" como "por muchos", nos llama finalmente a que aquellos que reconocemos a Cristo, como el logos, el verbo encarnado, Dios hecho hombre entre nosotros, el Salvador, "El camino, la Verdad y la Vida" a llevar adelante ese compromiso, ese reconocimiento. Ser responsables de darlo a conocer como antes los apóstoles a todos los seres humanos desde el lugar donde nos encontremos. Viviendo coherentes con nuestra fe.

Siento que el recordatorio que nos hace es muy válido hoy como ayer. Hoy más que nunca los cristianos debemos vivir ese Sí e implicarnos profundamente en la vida de la iglesia, que no es sólo en la vida eclesial, dónde como laicos comprometidos debemos colaborar en el descubrimiento de la fe y su profundización en nuestros "prójimos", sino llevarlo a todo el que no sabe de él aunque haya tenido conocimiento histórico, social, cultural acerca de Cristo.

Desde este lugar y como señalé en un principio sin tener conocimiento teológico alguno, sólo buscando acercarme más a Cristo y mi experiencia vital de Él, es que tomo el énfasis de Benedicto XVI en que en el acto de consagración donde se opera la transubstanciación _del vino a la sangre de Cristo_ se exprese en la fórmula consagratoria "el Pro multis" como "por muchos".

Es nuestro libre albedrío el que dirá sí o no. Y esta es la Imagen y Semejanza que Dios nos regaló al crearnos como hijos suyos. 

Nota: quiero sí dejar constancia que en mucha de la prensa mal informada por no adjudicar mala intención, Benedicto XVI no ha cambiado nada en la operatoria litúrgica, cómo muchos lo anuncian.

Desde mi corazón seguiré buscando, no ha Cristo, al que he encontrado y sin el que no puedo vivir, sino, comprender, profundizar mi fe para ello seguir el camino del "catecúmenado" que es ni más ni menos que el ir introduciéndonos cada día más profundamente en el verdadero conocimiento de Dios. 





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