GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

6 abr. 2012

VIERNES SANTO, NO HEMOS PODIDO ORAR JUNTO A TI

Tu oración en el HUERTO

¡ABBA PADRE! si esta copa de amargura puede pasar que no tenga que beberla, pero no se haga mi voluntad, si no la Tuya!


Yo que no he podido ni siquiera orar una hora junto a Ti; me he dormido junto a los apóstoles mientras expresabas tu dolor y sufrimiento. Que no te he acompañado porque me resisto a sufrir, tu me muestras cuan profundo es tu amor en mis flaquezas. Es cierto que me interpelas, preguntándome <<¿Pedro, estás dormido? ¿ Ni una hora has podido orar por mi?>>. Tres veces me interpelas, y tres veces estoy dormida. Tu interpelación viene a mi como a Pedro, para darnos aquello que nos mantendrá fuertes en la prueba, en las circunstancias de la vida que nos toque atravesar, si puedo estar despierta, consciente del significado que tiene ese sufrimiento, la fuerza para atravesarlo es encontrándome con el Amor del Padre. Orando junto a mis hermanos, siendo y sintiendo que eres mi familia. La familia que El Padre nos regala. La libertad para amar sin medida. Cuando nos dices familia, es preocuparnos y ocuparnos de las necesidades de nuestros hermanos, vivir en Comunión contigo en la vida diaria de nuestros hermanos. Siendo los unos para los otros lo que tu has sido y eres: consuelo, alimento llevado de uno en uno a todos como familia. 

El silencio se impone, ha llegado la hora. Tu hora Señor es mi hora también. Tengo la posibilidad de levantarme y salir a tu encuentro. De despertarme y recibir el amor del Padre. De elevar mi gratitud a tu infinito amor. Tengo la posibilidad y hacia ella voy. En el Laudes de esta mañana de Viernes Santo, donde el  mayor dolor se expresa en silencio, en tu silencio, hacia allí voy. Al encuentro de mis hermanos, en la Parroquia, o donde se encuentren, donde junto a nuestro párroco elevaremos himnos de gracia por tu amor infinito y Gloria al Padre, a Ti y al Espíritu Santo.

Hacia allí voy. Con todo lo pequeño que como ser humano voy. Esta vez no huyo como Judas, quiero ser Pedro que se acepto como es y corrió al encuentro de tu amor. Asumir mi parte en la historia de la Salvación que Tu cumpliste. Ser vida para los demás, si tu me atraviesas con tu amor.

Hacia allí voy a compartir con mi familia.
Hacia allí voy, al encuentro contigo, en el silencio de este día que nos atraviesa con tu amor.
Hacia ti voy.

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