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1 may. 2012

EL MUNDO NECESITA UN NUEVO "PENTECOSTÉS"


Pentecostés, pintura de El Greco

Estando en Twitter es fácil estar más o menos al tanto de todo cuanto ocurre a lo ancho y largo del mundo. Observando y leyendo sobre los acontecimientos más lejanos, como los más cercanos, siento, "¡Cuánta falta nos hace vivir un "NUEVO PENTECOSTÉS"!.

El mundo gime por la ausencia de amor. 
La tierra gime por la ausencia de amor.
El hombre gime por la ausencia de amor.

La falta de libertad, la vivencia en la esclavitud en que está sometido el ser humano, y al estarlo él ¿cómo no habría de estarlo la naturaleza y sus criaturas todas? .

El sentimiento de frustración y fracaso.
La necesidad imperiosa de ser amados.
Volver a sentir que "somos criaturas viviendo en la dignidad del ser "Persona Humana".

El horror de la violencia en todas sus manifestaciones.
El horror de la muerte en todas sus expresiones.
El horror de la indiferencia ante el sufrimiento de otro ser humano.
El horror del desprecio hacia todo lo creado.
El horror del abuso del poder de quienes tienen la responsabilidad de administrar los recursos que les son confiados.
El horror de la iniquidad y la impunidad.
El horror del hambre y la falta de trabajo.
El horror del ser humano que ya no se considera digno de ser "persona".
El horror del abandono del más necesitado y del que es más frágil.
El horror de no sabernos escuchados.
Tantos horrores que vivimos diariamente y a los que nos hemos acostumbrado.

Necesitamos del Amor que se nos brinda gratuitamente.
Necesitamos de la solidaridad que se nos entrega por amor.
Necesitamos de la vivencia de ese profundo amor desinteresado.
Necesitamos del valor para modificarnos.
Necesitamos del coraje para expresar que ¡Dios existe! y es una realidad permanente.
Necesitamos aprender a "amar".

Se acerca el día en que el Espíritu Santo desciende junto a Dios Padre y Dios Hijo, la Santísima Trinidad en un nuevo Pentecostés.

Sólo la fuerza del Espíritu que en Pentecostés desciende hizo posible que en aquéllos tiempos, los Apóstoles vivieran el amor infinito de Dios que se había manifestado en el Hijo, en el verbo encarnado y que conocían en Jesús.

Sólo la fuerza del Espíritu que en aquél Pentecostés recibieron, fue capaz de provocar el cambio. De salir y decir: Jesús ha muerto y Resucitado. Él es el Cristo, el Mesías, el Salvador.

Sólo la fuerza del Espíritu es capaz de volver a anunciar por nuestra bocas este acto de tan grande amor.
Sólo la fuerza del Espíritu es capaz de darnos el coraje necesario para sentir que el otro es mi hermano.
Sólo la fuerza del Espíritu es capaz de generar en nosotros la necesidad de volvernos al amor infinito de Dios y de su infinita misericordia.
Sólo la fuerza del Espíritu es capaz de apagar toda llama de odio y hacer que actuemos el amor de Dios.
Sólo la fuerza del Espíritu es capaz de que todos podamos comprender el idioma del otro y que es separación, convirtiéndolo en idioma de amor comprensible a todos.
Sólo la fuerza del Espíritu es capaz de que con Cristo y a su llamado, respondamos todos.

El mundo, todos nosotros, necesitamos 'UN NUEVO PENTECOSTÉS".

Hacia el marchamos.
Hacia el caminamos.
Hacia el nos preparamos.

Pentecostés, es el acto después de la muerte en cruz de Jesús, más grande que Dios nos regala. En él Dios desciende plenamente a través de su Santo Espíritu para regalarnos gratuitamente todo cuanto necesitamos para vivir en su amor. Para transformar este amargo mundo en el que vivimos y elegir vivir un mundo que es absolutamente ¡Posible!, un mundo en que tú no me seas indiferente, dónde no reine ni el odio ni la violencia. Dónde la dignidad del hombre sea norma. Donde el amor de Dios en cada uno de nosotros "Reine". Dejando atrás "la torre de Babel de la incomunicación y la soberbia" entendiéndonos todos en un único lenguaje: el amor.

No es una utopía. Es una decisión. Es nuestra decisión. Tú elijes seguir muriendo en este mundo que nos hemos creado, o vivir en el mundo que Dios nos regala, su Reino. El Amor.

Pentecostés nos da esa posibilidad.
El Espíritu abate el miedo, la inseguridad, la desinteligencia, la falta de amor.

Todos sin excepción tenemos la posibilidad de vivir Un Nuevo Pentecostés.
Ven hermano, ¡ven!
¡Toma mi mano y ven!.
¡Ven a la mesa de nuestro Redentor!
¡Unidos en iglesia, en la fe y el amor!.

¡Cristo nos llama!
¿Cuál será nuestra respuesta?

¿Encontrará Cristo, fe en el mundo cuando retorne a nosotros?

No depende de Él, depende de ti y de mi hermano cristiano. Unidos en ese amor y bajo un mismo Pastor.
Depende de qué tanto ames a Dios, aún en tu imperfección, depende de tu elección.
¿Levantarás las barreras del odio, o las abatirás con su amor?

Iglesia: ¿Te dejarás renovar por el nuevo Soplo del Espíritu Santo? ¿Te dejarás modificar y llegará hasta ti este Nuevo Pentecostés?

Iglesia: Tú también eres llamada a vivir en el amor de Dios, déjate vibrar en Él y renuévate, muévete junto al soplo de este Nuevo Pentecostés.

Hoy, más que nunca, necesitamos Iglesia tengas la fuerza de decir: Sí al llamado que llega de Dios.

Cristianos, hermanos todos, unidos en la misma fe, caminemos juntos hacia este GRAN PENTECOSTÉS.

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