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1 may. 2012

" QUIEN PERMANECE EN EL AMOR PERMANECE EN DIOS", SAN VICENTE PALLOTTI


El amor de Dios está en ti
"Iluminados por la santa fe, debemos recordar que Dios, amor infinito y misericordia infinita de nuestras almas,quiere que todas las almas, también mientras viven en esta tierra, tengan en sí un reino que es su santo amor. Por eso dijo nuestro Señor: El Reino de Dios está en vosotros. Y este amor hace que el alma tenga a Dios en sí. Por eso dijo san Juan: "Dios es Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él"

En tal estado, el alma no posee un reino de la tierra, sino que posee a Dios que es infinitamente más que todos los reinos existentes y posibles. Y lo posee en el orden de la gracia santificante que la dispone a poseerlo por toda la eternidad en la gloria. 

De modo que apenas un alma consigue hacer un acto de amor a Dios, merece el paraíso. Por eso dijo Santo Tomás: "Cualquier acto de caridad merece la vida eterna" Y la posee a cada momento con la capacidad de acrecentar el reino. Por así decir, el alma que vive en el amor de Dios, en su gracia, puede adquirir tantos paraísos multiplicados cuantos son los pensamientos, las palabras, las obras buenas que hace en todos los momentos, y que los hace por amor a Dios.

Pero, no sólo cuantos son los fines buenos por los que piensa, habla, obra, desea, sino también en las cosas más indiferentes con tal que todo se haga por amor a Dios, exceptuando el pecado. Y si el alma que posee el reino del amor de Dios intenta hacer explícitamente, con humildad, amor y confianza, todo por todos los fines buenos que agradan a Dios -los cuales son tantos que nosotros no llegaríamos a comprenderlos-, entonces el alma merece en todo, por así decir, tantos paraísos aparte, o sea, el paraíso en tantos grados de gloria cuantos son los fines buenos para los que piensa, habla y obra por amor a Dios.

Reflexión personal:

Mientras leo esta enseñanza de San Vicente Pallotti, y reflexionó sobre ella, me trae a la memoria el Salmo del día de hoy: 

Salmo 87, 
¡Esta es la ciudad que fundó el Señor
sobre las altas montañas!
El alma las puertas de Sión
más que a todas las moradas de Jacob.

Cosas admirables se dicen de ti, ciudad de Dios:
"Contaré a Egipto y a Babilonia
entre aquellos que me conocen;
filisteos, tirios y etíopes han nacido en ella."

Así se hablará de Sión:
"Éste, y también aquél, han nacido en ella",
Al registrar a los pueblos, El Señor escribirá:
"Todas mis fuentes de vida están en ti".

Al releer las palabras de San Vicente Pallotti e intentar comprender las palabras del Salmo 87, siento que el amor de Dios es tan infinito e inconmensurable, no medible en manera alguna, que ha todos sin excepción llama a vivir en ese amor. Siendo amor y habiendo sido creados por Él que es el infinito amor infinito, Dios ha puesto en cada ser ese amor. No hace excepción de clase, raza, condición, sino, que su amor se ha derramado sobre cada una de las criaturas por Él creadas. Y en tanto cada uno de nosotros vivamos en ese amor ya a través del pensamiento, obra, palabra, por su infinito amor: vivimos ya en su Reino, en Él mismo.

Así San Vicente nos recuerda que siempre podemos vivir la gloria del Señor, el Reino del Señor cada día de nuestras vidas en tanto vivamos nuestra vida por amor a Él.

¡Aleluia! al Amor infinito de Dios.

¿Cómo vivir en el amor a Dios? 
Pensando si tu amas en la tierra, ese amor es pertenencia de Dios.
Si tu amas en la tierra, sólo puedes responder con amor a aquél que amas.
Así amas en el amor de Dios.
Si tu haces sintiendo amor en lo que haces,
lo haces en el amor de Dios.
Así haces en su amor.
Si tu corazón al amor es responder con amor, respondes al amor en el amor de Dios.
Sólo que nuestro amor es imperfecto y ama imperfectamente.
Más todos los que decidamos amar por amor a Dios,
seremos registrados como dice el Salmo: como su pueblo.


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