GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

5 may. 2012

¿QUIENES SON LOS BENEFICIARIOS DE LA GRACIA , DEL AMOR INFINITO DE DIOS?

La Gracia y el amor de Dios

"Casi toda la ciudad se reunió el sábado siguiente para escuchar La Palabra de Dios.

Al ver esa multitud, los judíos se llenaron de envidia y con injurias contradecían las palabras de Pablo.
Entonces Pablo y Bernabé, con gran firmeza, dijeron: "A ustedes debíamos anunciar en primer lugar La Palabra de Dios, pero ya que la rechazan y no se consideran dignos de la Vida Eterna, nos dirigimos ahora a los paganos.

Así nos ha ordenado el Señor: Yo te he establecido para ser luz de las naciones, para llevar la salvación hasta los confines de la tierra."

Al oír esto, los paganos, llenos de alegría, alabaron La Palabra de Dios, y todos los que estaban destinados a la Vida eterna, abrazaron la fe.

Así La Palabra del Señor se iba extendiendo por toda la región.

Pero los judíos instigaron a unas mujeres piadosas que pertenecían a la aristocracia y a las principales de la ciudad, provocando la persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de su territorio.

Estos, sacudiendo el polvo de sus pies en señal de protesta contra ellos, se dirigieron hacia Iconio.

Los discípulos, por su parte, quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo." Hechos de los Apóstoles, capítulo 13, versículos 44 a 52. 

Reflexionando acerca de la lectura del día de hoy sábado 4 de mayo de 2012.

¿Quiénes son los beneficiarios de la Gracia y del amor infinito del Padre?.
Al dejarme sacudir por el Espíritu Santo, tratando de comprender la magnitud del contenido de las palabras de Dios a través de Pablo en respuesta al pueblo judío, nace en mi una respuesta: Todos.

Todos y nadie excluido. La Palabra de Dios, de este Dios infinito amor, infinita misericordia como lo experimentaba y definía San Vicente Pallotti, siguiendo los pasos de San Pablo, es dada para todos. No hay excepción de ella a donde el Padre quiera llegar.

Sin embargo, en el libre albedrío, esta palabra anunciada a todos, puede ser rechazada o hecha carne.

También a través de la narración de los Hechos de los Apóstoles aquí se pone de manifiesto, que aquél pueblo elegido por Dios, principalmente sus sacerdotes, son los que la rechazaron. Y fueron quienes a pesar de ver cuan fuertemente tocaba el corazón de un pueblo para ellos no merecedores de "esta Gracia de Dios", utilizaron a "mujeres de la aristocracia y que tenían poder" para ir contra ellos y lograr expulsar lo que molestaba porque los confrontaba con el Dios verdadero.

Desde ¿dónde puedo hablar, yo que nada entiendo de teologías ni tengo doctorado alguno en Biblia?, y lo digo en voz muy alta: desde mi encuentro personal con Cristo. Sí. Con todas las distancias que me separan de ese gran Apóstol: Pablo y Juan y Vicente Pallotti entre otros, es el Espíritu Santo que me impulsa hacia Cristo y hacia ese amor infinito e infinita misericordia de Dios, que Él derramó sobre todos nosotros. Y que derrama sobre mi también.

La Palabra de Dios, llega a todos. Es para todos y sin embargo hoy vemos en el mundo que esa Palabra es aceptada por aquellos que no tienen ya el conocimiento de Cristo y rechazada por los que sí la tenemos. Especialmente por el aquietamiento de las almas de quienes debemos transmitir el conocimiento del que nos da la Vida.

El mundo clama un cambio de 180 grados en su forma de vivir. La tierra y sus habitantes, todos: humanos y criaturas del reino animal, vegetal y mineral: nos llaman a aceptar esa Palabra que nos fue dada a los hombres. 

No importan aquí las responsabilidades de quienes tienen o no esa Transmisión de la Palabra, que hecha carne en cada uno, es la posibilidad de encender nuestra fe, ayudar a descubrir la fe en el otro y reencender el amor para convertirla en obras.

De la incomprensión y del rechazo de esa Palabra se hará cargo Dios, cuando frente a frente con Él sólo tengamos que dar cuenta del "amor que hemos rechazado y así no vivido ni entregado".

Hoy hace falta que así como los paganos aceptaron en sus corazones esa Palabra que no era nada más ni nada menos que todo el infinito Amor e infinita Misericordia de Dios, nosotros los cristianos como ayer los judíos creyéndose parte integrante del pueblo elegido, aceptemos ese Amor infinito de Dios que murió y resucitó en la cruz para abrirnos paso al camino de la Vida Eterna. Vida Eterna, que es la Vida en Él, en Cristo, en la profundidad del amor de Dios, en la Plenitud de la Vida.

Y retomando un pasaje de los Hechos de los Apóstoles citado:"...Los discípulos, por su parte, quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.", experimento, que en lo poco o mucho que "los paganos" convertidos en discípulos al aceptar La Palabra de Dios, se llenan de alegría y del Espíritu Santo.

Cercanos ya a una nueva vivencia que nos propone Dios, de vivir en profundidad este Nuevo Pentecostés que nos trae, siento la necesidad de creyéndome cristiana porque sigo a Cristo, pero siendo aún "pagana" por no poder vivir en plenitud ese amor infinito, puedo dejarme envolver por ese Soplo del Espíritu Santo que todo lo hace nuevo y llena de alegría y del Espíritu de Cristo, comenzar a girar 180 grados mi vida con su fuerza, con su amor, con su ardor, haciéndome creíble a todos en la fe que me sostiene.

Confiad, confiemos todos en que la Palabra hecha Carne, Jesucristo, es la Verdad, el Camino y la Vida.
Que nuestro creer saber de Cristo no nazca de las palabras que ha interpretado el hombre a lo largo de este caminar, sino, del amor que nace en nosotros colocado allí por Dios, para ser vivencia plena en nosotros. Para ser carne en nosotros. Sólo así, podremos luego transmitir con acierto cuál es el camino al que Dios, Cristo nos impulsa con los aires renovadores de su Espíritu Santo.

Dios no ha quedado sepultado en la escritura de aquéllos días en el desierto en que sacó de la esclavitud a un pueblo para devolverle la libertad; Dios no ha quedado sepultado en las palabras que para explicar los acontecimientos vividos llevaron adelante los discípulos, apóstoles, doctores y maestros de la iglesia naciente; Dios no está sepultado en ninguna de todas las teologías de hoy que con aciertos o errores intentan hacer más comprensible y más profundo el verdadero camino hacia Él. Dios está vivo. Vive entre nosotros. Actúa entre nosotros, está junto a nosotros. Descubrirlo es lo más importante. Sin hacerlo no hay palabras ni conocimiento que valgan nada. El intelecto del hombre es capaz de destruir toda verdad que comienza en la vivencia personal de Cristo en cada uno, a pesar de todas sus buenas intenciones por hacer posible lo contrario.

Por eso quién se acerca a Dios y ejercita su fe, viviendo en el temor de ser expulsado al infierno o de vivir en el purgatorio no se sabe por cuanto tiempo, no ha conocido todavía el verdadero Amor infinito de Dios. Sólo le sigue por temor y no por amor. 

Soy Cristiana y soy Católica, no creo en el infierno más que en el propio que nos hemos creado y vivo a Cristo desde la profundidad de su amor en lo ancho y largo de mi vida cotidiana. Dónde lo veo y lo siento actuar Vivo y Presente en cada uno de ellos.

Por eso a todos los que decimos amar y excluimos en nuestra vida a otros, no vivimos a Cristo y no somos seguidores de Cristo. Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo son inclusivos. Su Amor y por Cristo su Salvación es para todos. Su Espíritu Santo sopla ese amor sobre todos. Por eso más allá de haber escrito sobre el "pro multis" como significado de "por todos o por muchos", no quiero quedarme en palabras, sino en hechos, como en los Hechos de los Apóstoles San Pablo dice de su vivencia personal del Resucitado, del que murió en la cruz y resucitó y del que él es testimonio.





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