GEO TOLBAR MIS VISITANTES DE HOY

5 mar. 2013

CUARESMA 2013

CRISTO en casa de los fariseos.

Reflexión del martes 5 de marzo de 2013
rumbo al 4to. Domingo de Cuaresma

Al buscar un cuadro que representara el momento que vive la iglesia hoy, frente a tener que decidir que camino a de seguir mirando hacia el futuro y desde un presente incierto a la vez que también representara mi vida en este momento, encontré el cuadro majestuoso de Tintoretto en el que se expresa el encuentro de Jesús y los fariseos sentados todos a la mesa.

Jesús junto a sus discípulos sentado a la mesa de los fariseos. Siento que tanto yo como la iglesia estamos en ese instante. En ese preciso lugar junto a Jesús. Nosotros: Iglesia y personas, yo y la iglesia de este presente en este día sentados a la mesa con Jesús. 

Una mesa de pecadores a la que asiste Jesús. En la que come con los pecadores, y en la que ninguno salvo una joven, le da la bienvenida. Reflexionando pienso este es mi tiempo, es el tiempo también del mundo que me ha tocado vivir, es el tiempo propio de la iglesia enfrentada a dejarse guiar por el Espíritu de Cristo o seguir el rumbo de los que a su imagen y semejanza y no a la de Cristo serán según su elección: Faro de la Luz de Cristo, o mera bombita eléctrica que rápidamente se consume.

Hoy el mundo globalizado ha perdido el camino. Hemos perdido el seguimiento del que nos da La Vida y nos guía hacia la Luz. Sin embargo, pienso en esa joven que sí le reconoció como Dios y lavó sus pies para luego ungirlos con el mejor perfume, en ella veo a todos los que son cristos caminando, haciendo, amando, llevándolo a todos y a todas partes y surge en mi nuevamente la alegría, la certeza de que con Cristo lo que yo no puedo por mis pecados, por mis errores, por mis desengaños mundanos, por mis flaquezas, por mi orgullo, por mi vanidad, por mi falta de amar bien, Él, Cristo lo completará y unida a ese Su amor y Su misericordia, lo oscuro y nefasto en mi, Él hará nuevos. 

Me llenará de nuevas oportunidades y nuevos caminos. Me enseñará a abrir los ojos para aprender a ver, me curará la sordera para que aprenda a escuchar, cambiará mi corazón de dura piedra en corazón de carne que viva en su amor. Todo esto es certeza. Todo esto es mi fe. 

Hoy, mi paso por la Cuaresma, es un transitar por mi interior viendo mi exterior. Dejarme tocar por el amor de Cristo a través del amor de las criaturas humanas y animales. Agradecer el estar viva para descubrir que a pesar de mi flaqueza y mi errada forma de amar, amo, y eso se lo debo a Él que lo hace posible en mi.

No quiero ser fariseo, pero en un punto me he sentado a la mesa y no lo he descubierto o bien no lo he tratado como al mejor invitado. Al sentir esto escucho dentro mío su voz que me dice: "sin embargo estás sentada junto a mi en la mesa". Y siento que nuevamente su llamarme por mi nombre, hace que mi corazón vuelva su buscarlo a Él. 

Así transito mi día martes rumbo al cuarto Domingo de Cuaresma. 

Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Todos tus comentarios son bienvenidos, las opiniones más divergentes expuestas con respeto siempre pueden encontrar un común enriquecimiento.